Éxtasis


La musica - éxtasis

El objeto en la música no existe. Entonces es improbable decir que tiene un objetivo. La música pertenece a las esferas de lo sensual-sensorial, es el vehículo y manto y canal y la ocasión especial que permite la unión primordial con lo erótico como sentido vital, lo erótico que también es lo sagrado. La música es oro líquido. Lapis. No existe la relación sujeto-objeto en la música, ni siquiera en su más plena o plana contemplación. La música en los seres es el resultado de la reflexión de la naturaleza sobre sí misma. El vínculo sagrado más elemental de todos es el ritmo. El pulso de la vida. Un corazón. Un palo con otro. La desnudes de los cuerpos en el amor. La risa o el llanto. La vida es el continuo reverberándose en música y fluyendo interna como externamente. El sonido es el espectro físico mediante el cual un espíritu se libera. El sonido no es consecuencia es acción y movimiento, un móvil multidimensional y cíclico. El tempo no puede ser medido del todo. La medición en la música dio pie para concebirla desde el canon. Acá no se canta sobre músicas humanamente concebidas y estandarizadas, acá se pretende simplemente abordar el sentir, acá música somos. Nada de medidas, nada de errores, nada de métodos, nada de yo, tú, ellos, nada de esas tonterías de los límites y las fronteras, somos música. Estamos rotundamente ungidos por la membrana sonora. Cada célula del organismo verde y latente que es la vida contiene sonidos, sentidos, latidos. Conviene escuchar, saber escuchar todo sin miedo de cagarla con definiciones. Cuando creemos que la música entra en nuestros cuerpos, por dar ejemplo, no se distribuye de afuera para adentro, no, ni hay un canal unitario, no existe eso de que el oído es el único órgano de la escucha. El cuerpo integro escucha con plenitud, la luna y el sol escuchan y de ellos borbotean los sabores extras y terrestres de todos los gozos espirituales, el viento escucha sin secretos así como susurra sus nadas a las palabras. El universo entero en la bóveda celeste y marina al unísono sonando su sinfonía viva y eterna. Yo acá con mis palitos acompasándonos, extasiado.

Texto: Éxtasis, Fragmentarium-Continuum (Bioestructura musical), Mondá Editores

Foto: Loca, Malia León

Publicado por Wittadlo Barón Ríos de Dinosaurio de Goma

¿Qués la música para tí?

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